Pacto de silencio investiga cómo fue que la comunidad alemana de Bariloche protegió e integró a criminales de guerra nazis –como Erich Priebke– que llegaron allí tras la guerra, se instalaron y terminaron transformándose en figuras respetadas socialmente y líderes comunitarios. Echeverría es de Bariloche, estudió cine en Munich, y vivenció de primera mano ese “pacto de silencio” que el film retrata con enorme claridad y potencia. “Viví en Munich, y cada vez que llegaba un argentino hijo de alemanes, lo llevaba a Dachau”, decía en una entrevista. “Se sorprendían al ver un campo de concentración: sus padres les habían negado el Holocausto”. Utilizando relatos de los crímenes de Priebke –la masacre de las Fosas Ardeatinas– junto a material de archivo en Super 8, entrevistas y algunas reconstrucciones dramáticas, el director de Juan, como si nada hubiera sucedido vuelve a poner el dedo en las llagas de una sociedad que prefiere esconder sus fantasmas debajo de capas de nieve. Fantasmas que, tarde o temprano, saldrán a la luz. (Diego Lerer - Catálogo Bafici).