Con su equipo al hombro, recorriendo la Isla Grande de Tierra del Fuego y el sur patagónico, Matías Calvo respira su tierra, y este hálito sentido y profundo se refleja en el clima de cada una de sus fotos.

 

Matías reside en Río Grande, y realizó sus estudios formales en el campo fotográfico en MOTIVARTE, Escuela de Fotografía, en Buenos Aires.

Lector y admirador de los clásicos, hace suya una frase de Steve McCurry que dice que “si sabes esperar, la gente se olvidará de tu cámara y entonces su alma saldrá a la luz”. Con esa paciencia del que conoce su recompensa, Matías construye el espacio desde el cual encontrarse con su entorno, con el alma de los otros (o el símbolo de su ausencia), midiendo las distancias, buscando el punto y el momento justo, para realizar su obra.

De ella, compartimos aquí una pequeña selección.