Poesía

Paisaje

 

El jardín que se ha metido en nuestros corazones            

Y que traspasa el alma humana

La visión de las maravillas

 

el mameluco de mi viejo espera jubilarse

por el resfrío crónico del pozo

y el dolor de las espaldas

 

-I-

 

Como en el año diecisiete, cuando sonaron los cañones de octubre

rompiendo allá en la Rusia lejana el cuerno de los zares,

 

I

yo andaba

tan derramada por la vida

dando lástima imagino

qué dirían de mí

 

Regreso a mi casa

y en la esquina de Bilbao y Don Bosco

pongo una flor en mi solapa

de apio magallánico