Poesía

 

Contemplación del yo 

Si no me llamara hombre, ni árbol, ni pez, ni mujer, ni viento,

si pudiera en la noche interminable perderme en los mares lentos de todas las estrellas,

si fuera libre de la podredumbre de mi carne,

si no pensara nunca más, ya nunca más pensara como muerta,

si se saciaran todas las fuentes secas de mis venas,

si se hiciera pasto el arenal que me cubre a despecho de protestas…

 

Señor de las vanguardias

 Oliverio Girondo nació el 17 de agosto de 1891. Realizó sus estudios en el Epson College de Londres y el Liceo Luis Le Grand de París. En 1909 tras un pacto con sus padres, estudia la carrera de Derecho (profesión que nunca ejercerá) con la sola condición que lo envíen anualmente a Europa.

 

Me dio una sacudida

cuando me ofrecieron

mirlos asados a la parrilla y gorriones

como tapas en un bar salmantino.

 

LA TEJEDORA DE MATRAS

 

Quiero darte mi canto, tejedora

manantial de paciencia inagotable,

al pie de tu telar, feliz y amable,