Poesía

I

la chica de  Gugliotta

habla una lengua extraña con los pájaros

con los seres de alas

los   ojos azorados por visiones

en  el falaz paraíso de la infancia

taciturna levita 

 

¿pero si me abren el corazón padre?

seguro que sólo encontrarán palabras

las que callan para obtener

el favor de ese otro

 

yo he visto a los chulengos en manada

iluminados por la luna

cuando aparecen ellos

el invierno se entrega

 

Arranque sus costillas

y esternón,

construya las cuadernas,

ponga su alma