Cuando Niño

Lo femenino era mi madre,

Las ovejas, la luna
Y las yeguas.

Cuando joven, yo y mi timidez,
Algunas amigas difíciles
Por ser de pueblo “chico”
No por “santas”…
Yo y mi puta timidez…

Cada polvo
Tiene lugar oscuro
Nombres y apellidos
Que no digo como escarcha,
Como casa prestada con acuario
y vecinas chismosas y carentes de mis peces.

Quince años de iglesias falsas,
Piedra Buena, un burdel,
Más tarde sobre el gris
Y el frío de mis playas
En Río Grande….
Luego el amor,
Después el amor,
Siempre,
El amor.

Hoy las amo a todas en silencio
Y las extraño
Y las sueño…
Voy a morir prontito,
Solo como poeta
Voy a morir prontito
Entre sus piernas.

Traigo una camisa blanca,
Un pantalón azul,
Un aro que cambio
Como viento piedra
En la oreja izquierda
Soy
Tan simple y complicado
Como el abrazo que les di
Con mis ojos y mi lengua
De ganas de hijos que hoy,
Me pesan y sustentan.

Ah mis mujeres poesía
Pocas, muchas, pero buenas,
Gracias por esta tristeza
Que me cuelga
Cuando regreso a sus pieles
Hoy, ausencia.

Mañana cuando viaje al comienzo
Me iré amándolas
Como a barquitos
Que siempre navegan
Por el mar de mi saliva ginebra.

Les agradezco,
Todo el olvido y el odioamor, todo,
Me lo merezco…

Por suerte tengo el corazón
Más grande que una jirafa,
Pesa siete kilos
Y no alcanza
Para dejar estirado
mi largo cuello
Hacia el alimento verde
De la palabra que cuelga,
que huelga en esta isla.
Soy una jirafa ramoneando encorvado,
hojitas de lenga