Poesía

 

Me escribe Elvira:

me dice que está todo bien

que después de la muerte de papá

en ese accidente con el hacha

 

Adiós a mi mañana y a los días

que regalaban desmedidas horas;

otros , lentos, vinieron a mi encuentro

alargando las sombras del camino.

 

Quiero morir aquí. Donde he nacido.

Donde he alzado hasta el tope, a todo viento

la bandera del canto, en cumplimiento

de volver en verso, lo vivido.

 

La espera

Debajo de un cielo

desolado asfixiante pesado

se desdibujan siluetas

son grises y parecen salir

de edificios o yuyales

 

Cuando Niño

Lo femenino era mi madre,

Las ovejas, la luna
Y las yeguas.