Literatura Infantil

 

Cuentan en Bolivia, las personas más ancianas, que hace miles de años —mucho antes de que Colón llegara a América—, el cielo estaba tan cerca de la Tierra que de vez en cuando algún meteorito, asteroide o planeta perdido, chocaban con ella matando a mucha gente y animales y provocando terribles inundaciones y derrumbes de montañas.

 

William Shepp y Austin Hoffman estaban frente a frente dispuestos a entreverarse en una apasionante partida de ajedrez mental.

Aunque no estaba muy difundido, era una consecuencia del desarrollo de la protoplasmosis, ciencia de la mente, a través de la cual se podía crear, formar, modelar o destruir formas protoplasmáticas, emanadas de la concentración. Shepp, justamente, fue quien aplicó por primera vez este novedoso adelanto científico, volviendo a popularizar el ancestral deporte.

 

En un claro del bosque y muy cerca del río estaba la Casa de Lata. Era una antigua casa de tres piezas, construida y abandonada quizás cuantos años atrás por un colono que nunca volvió. Allí se reunían los animales de ese valle en las tardes de lluvia. Allí conversaban de sus problemas. Allí los animales más andariegos contaban esos cuentos de los hombres que vivían muy lejos del valle.

 

Todo ocurrió en una humilde escuela de barrio, una mañana de primavera.

—Chicos —dijo la señorita Carmen— ilustren el trabajo utilizando únicamente los colores primarios.

Yanina abrió su cartuchera de plástico gris y sacó tres lápices de la cajita: el azul, el rojo y el amarillo.

 

Prólogo 

Esta es la parte en que blablablá y blablablá, donde autor se dirige a lector para decir, antes de decir. Es decir… explica los porqués del libro que está empezando y así predispone al público para las historias que a continuación se desarrollan.