La vida puede estar en un Tango

La vida puede estar en un Tango

Situaciones de la vida cotidiana, acaso imperceptibles para el ojo poco entrenado, se transforman en los textos de Daniela Almirón en disparadores precisos que incentivan una mirada diferente, un ángulo de observación distinto. Hay en la tarea de la doctora, ciertamente, un acierto único: la transformación del mundo que nos rodea en material altamente útil para llevarnos, con un lenguaje preciso, mixtura de vocablos técnicos sin duda necesarios y términos coloquiales, hacia una forma de percibir la sociedad y sus conflictos.

Abogada, profesional de la Mediación y funcionaria pública reconocida por pares —que resulta el reconocimiento de mayor valoración, siempre— la doctora Almirón puede disparar desde cualquier ángulo la materia para desarrollar sus columnas. No faltan allí citas en latín, datos históricos y hasta hechos extraídos de alguna contienda legal, pero desde un film sobre aeropuertos hasta una línea de Sabina, o un partido de fútbol pueden actuar en su facilidad para moldear las ideas como plataforma de despegue hacia desarrollos de conocimientos ciertamente singulares, imperdibles desde la reflexión, y sobre todo como invitación para pensarlos desde el prisma que cada lector aporta.

Hay dos datos altamente ponderables que potencian la tarea y aconsejan la lectura de esta selección de textos: la difusión de una especialidad en general desconocida socialmente, como la Mediación, y la utilización con gran éxito —para ello— de un lenguaje de alcance universal que no por ello se priva de pisar terrenos generosos desde lo cultural. Todo en un segundo plano casi imperceptible lo que redunda en una lectura eficaz y muy amena.

Que hayan aparecido originalmente en diario Jornada es, claro, un motivo de orgullo, pero nada tiene que ver ello con la invitación sincera a recorrer estas páginas: más bien está ligado a compartir lo que estos textos provocaron en cada aparición, que no es otra cosa que el placer por leerlos, algo ciertamente difícil de alcanzar que Almirón logró —logra— con notoria facilidad.

 

Carlos Hughes

Editor General Adjunto - Diario Jornada

 

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