Crónicas

 

Años atrás, mientras un botero me cruzaba hacia la orilla opuesta del río Manso Bajo, dejé caer mi brazo fuera del bote y hundí mi mano en el agua color verde sauce; me prometí que algún día recorrería nuevamente este río. Del otro lado quedaba la playa de arena donde habíamos acampado. Los caballos pilcheros alquilados en el paraje de Llanada Grande hacía rato que habían desaparecido entre la frondosa vegetación rumbo a sus pastos. Los caballos vuelven solos y sin perderse al lugar que pertenecen. Veníamos conociendo desde unos cuantos días atrás la zona comprendida entre el lago Puelo (Chubut- Argentina) con destino final al Seno de Reloncaví, en el Océano Pacífico.