Chilenos en Comodoro Rivadavia:

En el presente artículo pretendemos brindar elementos para reflexionar acerca del impacto del conflicto bélico de Malvinas, en múltiples espacios de la sociedad civil. En este caso particular, en las manifestaciones de asociacionismo de los migrantes chilenos asentados en la ciudad de Comodoro Rivadavia.

 

En relación al proceso migratorio de los chilenos en la ciudad, debemos reconocer su asentamiento en las décadas anteriores a 1940 (Torres, 1999), pero la mayor afluencia de chilenos a Comodoro Rivadavia, se generó a partir de dos períodos de expansión económica de la ciudad. El primero, con la instalación de la Gobernación Militar (1944-1955) que otorgó a la ciudad el status de capital. El segundo período, corresponde al período denominado como “boom petrolero” (1958-1963), con la aprobación de la Ley de hidrocarburos y un nuevo Estatuto Orgánico de YPF, que favorecía la instalación de empresas extranjeras. Durante esta etapa se expandió la contratación de los trabajadores chilenos por su carácter de “ilegales”, porque de esta forma las empresas abarataban los costos en mano de obra.

La finalización del período de “boom petrolero” en 1963, generó la competencia por los puestos de trabajo en la sociedad comodorense. Esto acrecentó los rasgos de discriminación de distintos grupos sociales en relación a la población migrante chilena, dado que competían por ubicarse socialmente en una sociedad básicamente compuesta por inmigrantes europeos y “norteños” argentinos (Mármora, 1968; Marquez y Palma, 1993, Palma Godoy, 1995). Paralelamente se difundían en la ciudad, análisis organicistas-funcionalistas, que caracterizaban a los migrantes chilenos como un “grupo-problema” asociado a la criminalidad, marginalidad, desorganización familiar, etc. además de ser poseedores de valores tradicionales que no les permiten vislumbrar las posibilidades de cambio social (Budiño, 1971). Además, Budiño proponía una serie de medidas para romper con la situación anómica de Comodoro Rivadavia, entre las que señala, mayor control y selección gubernamental de quienes ingresen a la ciudad. La obra de Budiño –de escaso valor académico- resulta ser una fuente interesante por ser representativo de un amplio sector de la sociedad comodorense que celebró la aparición de este libro que reflejaba las representaciones sociales respecto a la migración chilena en la ciudad.

 

 

La llegada de los migrantes “políticos” chilenos y el recrudecimiento de las representaciones discriminatorias[1]

Los migrantes chilenos a Comodoro Rivadavia continuaron llegando por cuestiones económicas, pero un grupo numeroso lo hizo por cuestiones políticas.[2] Sobre todo a principios de la década del ´70 y de los ´80, momentos en que recrudecía la persecución política del régimen dictatorial de Pinochet (Pereyra, 1999). En esta etapa se da el predominio de migrantes de distintas localidades de la Región XI de Aysén. Esto se puede explicar a raíz de que el paso fronterizo más cercano es el paso Coyhaique a la altura de Comodoro Rivadavia.

Durante este período tuvo un papel muy importante la Pastoral de Migraciones,[3] colaborando con la regularización de documentación de numerosos grupos de chilenos que elegían Comodoro Rivadavia para alejarse de la dictadura pinochetista. Aunque en base a las informaciones otorgadas en el Consulado chileno, sólo existieron dos casos de personas que tuvieron el carácter de exiliados políticos, que posteriormente se dirigieron a países europeos.[4] Sin embargo, Comodoro Rivadavia fue un centro urbano elegido por todos aquellos que ingresaban al país como turistas o grupos familiares donde alguno de los integrantes ya contaba con la residencia argentina.

Sin embargo, para quienes elegían vivir en Comodoro Rivadavia, debían enfrentar una serie de situaciones que los posesionaba como “chilenos invasores”. Esta imagen negativa de la migración chilena está vinculada a uno de los postulados de la “Doctrina de Seguridad Nacional” que sostenía la posibilidad de enfrentamientos bélicos con los países vecinos. En este sentido, el conflicto por el Canal del Beagle en 1978 aumentó las tensiones y actitudes discriminatorias hacia el chileno

“invasor”. La reglamentación acerca de la prohibición de poseer propiedades por parte de los chilenos, además de los rígidos controles de admisión, y las dificultades para obtener los papeles de legalización[5] brindan un claro ejemplo de la discriminación a la cual se veían sometidos los migrantes chilenos.

Un entrevistado relató las dificultades a las cuales se veían sometidos quienes pretendían ingresar al lado argentino de la frontera en el Paso Coyhaique: “...capaz que salías con ese temor de llegar a la frontera y no te dejaban cruzar, la primera vez yo quise venir no me dejaron cruzar, por una cuestión de color creo, dejaban cruzar a algunos y a otros no, así que nosotros nos tuvimos que volver de la frontera argentina... era terrible que no te dejen entrar a otro país... de 5 dejaban entrar a uno...”[6]

Sin embargo, también se desarrollaron prácticas “colaboracionistas” entre Chile y Argentina. Un ejemplo, es “el caso Cordano López”[7] que terminó con la muerte del militante comunista. Pero en otras ocasiones, la persecución de las autoridades argentinas se dirigía hacia los chilenos que eran vistos como espías de la Dictadura de Pinochet.[8]

 

El asociacionismo chileno como respuesta a la discriminación

Podemos citar varios precedentes sobre el asociacionismo chileno en la ciudad (Baeza, 2005). Sin embargo sólo referiremos a la Comisión de Damas chilenas que funcionó entre 1974 y 1978, que dependía del Consulado y tenía como objetivo la recaudación de fondos a beneficio de instituciones de la ciudad –Casa del niño, escuelas de la obra “del Padre Corti”...- que de una u otra forma sostenían proyectos asistenciales para la comunidad chilena. En 1978 las actividades de la Comisión de Damas se debieron suspender por ser acusadas de realizar actividades “peligrosas” para la estabilidad política.[9]

Luego el asociacionismo se vio interrumpido hasta que el 2 de abril de 1982 se crea el Centro de Residentes chilenos, el hecho de estar siempre “bajo sospecha” por las autoridades argentinas, decidieron adherir a la recuperación de las islas Malvinas. Organizaron una marcha multitudinaria por el centro de la ciudad dando a conocer la postura de los residentes chilenos en Comodoro Rivadavia: “la situación política nos tenía ahí... (refiere al apoyo de Chile a Inglaterra en la guerra) camino al centro la gente nos tiraba pétalos de flores para festejar la iniciativa...”.[10]

Tanto en el grupo fundador como en la comisión directiva local y entre los socios activos del centro, existe un importante número de chilenos que se instalaron en Comodoro Rivadavia por cuestiones políticas.

Uno de los miembros fundadores recuerda con detalles el día de fundación:

“...cuando escucho por la radio que los argentinos el Ejército argentino había tomado las Malvinas eso fue en el 82 entonces voy a hacer una calcomanía dije, hice una calcomanía circular que salen las Malvinas igual las Malvinas por siempre nuestras con los colores argentinos de fondo, claro porque yo consideraba que las Malvinas son argentinas, se puso todo tremendo se saben que hay muertos, y el primer muerto es hijo de chilenos, este chico Mario Almonacid y conocía a los padres... fundamos en el 82 el centro de residentes porque le digo yo a Mario Cabezas: ...tenemos que hacer algo nosotros porque acá hay muchos chilenos y pueden poner un campo de concentración porque nosotros somos un peligro para los argentinos más que ellos saben que Pinochet está dando apoyo logístico a los ingleses y eso lo sabía todo el mundo y nosotros también lo sabíamos... claro hicimos un desfile creo que juntamos 5 mil personas y bajo gente de los cerros y se junto gente hay recuerdos que no voy a ponerme en detalles...”[11]

En la etapa fundacional del Centro de Residentes, la actividad estuvo sobre todo centrada –al igual que las anteriores organizaciones- en la recolección de fondos para las instituciones que brindaban servicios asistenciales a los chilenos. Se desarrollo una importante producción cultural, como ejemplo de esto se destaca la edición de la Revista Horizonte, publicación que se editaba todos los 18 de septiembre para difundir actividades y distintas problemáticas del centro. En estas ediciones se apuntaba fundamentalmente a remarcar una visión positiva de la presencia chilena en Comodoro Rivadavia. En la primer edición de la revista aparecen referencias al acto fundacional del Centro de Residentes chilenos: una manifestación de apoyo a la ocupación argentina de las islas Malvinas el día 2 de abril de 1982: “Nos duele que el tabletear de la metralla y el tronar de los cañones hay despertado la inquietud de agruparnos...”.[12]

Debemos tener en cuenta que el Centro de Residentes es la organización reconocida en la Comisión de Comunidades Extranjeras desde 1987, y participa de la Feria de las Comunidades en las actividades del Día del Inmigrante. En la década del ´80 también funcionaron otros centros como Chile Democrático (disuelto luego de la reapertura democrática), Chile Cultural, entre otros. Estas instituciones no lograron permanecer en el tiempo, debido a divisiones internas, falta de organización, y como ellos mismos expresan por trabajar “desde abajo”, o bien por responder a una coyuntura especial como en el caso de Chile Democrático, que bregaba por la vuelta a la democracia en Chile.

Actualmente los miembros del Centro se reúnen en sus casas o en el edificio donde se está construyendo la sede. Además, poseen un “lugar de memoria” que reconocen como propio a pesar de ser un proyecto municipal.

Se trata de un bulevar inaugurado en 1984,[13] en la ciudad es conocido como “el bulevar de los chilenos”. En este espacio caracterizado por poseer un bajo relieve que reproduce el abrazo de San Martín y O´Higgins, se reúnen todos aquellos chilenos que simpatizan con el Centro de Residentes.

El “bulevar de los chilenos” fue creado para simbolizar la confraternidad argentino-chilena y es allí donde el centro tiene proyectado un gran complejo cultural que por diferencias con el Consulado nunca pudieron oficializar.[14]

 

A modo de cierre

En el presente artículo intentamos explicar el grado de vinculación entre “Malvinas” y su impacto en el asociacionismo de los migrantes chilenos. Dado que si bien la visión de “sospecha” para con los chilenos ha predominado en diferentes épocas por parte de la sociedad receptora, la guerra de Malvinas generó la necesidad de expresar el grado de apoyo a una guerra que se amparaba en la argentinidad de los ciudadanos argentinos. Así los chilenos estaban indicando que si bien habían nacido en el país vecino, su argentinidad no debía ser puesta en duda.



[1] Otro grupo de migrantes de carácter temporario –al menos en los inicios de su asentamiento en la ciudad- lo constituyen los grupos de estudiantes que venían en los ´80 a completar sus estudios universitarios. De acuerdo a los datos de los censos nacionales, en 1980 de 100.997 habitantes en la ciudad de Comodoro Rivadavia, 13.622 pertenecían al grupo de migrantes limítrofes, y 4.930 inmigrantes extranjeros de otros países, en el Censo de 1991 de un total de 129.229 habitantes, 14.813 eran migrantes limítrofes y 3.425 inmigrantes de otros países extranjeros. Fuente: Censos Nacionales de población de 1980 y 1991. Cabe aquí realizar dos aclaraciones una de ellas se encuentra relacionada con la cifra de 40.000 chilenos que actualmente residirían en la ciudad, la cual es sostenida por el Centro de Residentes chilenos, para lo cual habría que contar con los datos por municipios –que se encuentran en elaboración en INDEC Chubut- del Censo del 2001. Y otra observación es que en el censo planteado desde el Consulado chileno en el año 2003 se censaron 12.000 chilenos, tampoco es una cifra concordante con la realidad porque no todos los chilenos aceptaron censarse.

[2] Según Norambuena, entre 1973-1980 se produjo la salida de aproximadamente 408.000 chilenos, siendo Argentina, Estados Unidos, Venezuela, Canadá, Francia, Italia, Suecia y Australia, los principales destinos. Entre las principales causales se encuentran: la persecución directa, la condición de ex-detenidos, la pérdida de trabajo por razones políticas, la expulsión de estudiantes, etc. (Norambuena, 1998: 19-20).

[3] El Monseñor Nieva comentó: “...yo en el ´79 que ese año concretamente la Pastoral de inmigrantes estaba organizada con un sacerdote responsable, había una religiosa y había un grupo de laicos, que tenía sede en Comodoro.. hacíamos toda la función de la gestoría pero que sólo por supuesto gratuita... porque se consiguió fondos (en la Fundación MISERIO)...” Entrevista realizada al Padre Marcelo Nieva, Comodoro Rivadavia, 9 de febrero de 2004.

[4] Nota de trabajo de campo. Comodoro Rivadavia, 19 de agosto de 2004.

[5] Ceferina, una joven chilena comentó acerca de las penurias sufridas para obtener la radicación argentina, que demoró unos 10 años. El Decreto Ley 1434 contribuyó a la regularización de la situación legal de los migrantes, y en particular las leyes de amnistía de los años 1984 y 1992.

[6] Entrevista realizada a Carlos Gutiérrez, Comodoro Rivadavia, 12 de julio de 2004.

[7] En el Informe Rettig figura: “El 23 de mayo de 1977 fue detenido Humberto CORDANO LOPEZ, enfermero, miembro del PC, exiliado en Comodoro Rivadavia después del 11 de septiembre de 1973. Testimonios fidedignos y contestes indican que la víctima fue detenida el día ya indicado en la cercanías del Hotel Céntrico de Comodoro Rivadavia. Miembro del Comité Argentino de Solidaridad con Chile en esta provincia, Humberto Cordano había realizado gestiones en favor de detenidos chilenos a raíz de lo cual fue seguido en forma notoria por agentes de la DINA en esa ciudad argentina...”

[8] Luego de una serie de detenciones en Comisarías de Comodoro Rivadavia, en 1978 fueron apresados durante un mes en la cárcel de Río Gallegos 7 chilenos radicados en la ciudad. Un aspecto común de este grupo era que pertenecían al sector de comerciantes y cuentapropistas que por su situación económica distinguida, se diferenciaba del resto de los chilenos residentes en la ciudad. Las esposas de estos chilenos, en su mayor parte también chilenas, participaban en la Comisión de Damas Chilenas impulsado por el Consulado de Chile de la ciudad. Entrevista realizada a María Terra.

[9] “Teníamos personería jurídica y todo... el libro de actas nos sacó la policía, en la primera (Comisaría) tiene que estar...” Explicó María, una argentina casada con un chileno. Entrevista realizada a María Beltrán, Comodoro Rivadavia, 22 de diciembre de 2003.

[10] Registro de trabajo de campo a uno de los miembros fundadores del Centro, Comodoro Rivadavia, 14 de diciembre de 2003.

[11] Entrevista al Sr. Patricio Lanas, 10 de mayo de 2005. El entrevistado también detalló todos los festivales organizados por el Centro de Residentes para juntar fondos, víveres, ropa, entre otros elementos para los soldados de Malvinas.

[12] En: Revista Horizonte, Comodoro Rivadavia, 1986, Pág. 20.

[13] En un documento del Archivo municipal figura: “...terminada la guerra de Malvinas y terminado el conflicto limítrofe con Chile y aun con vestigios de la dictadura militar... se respiraba un aire de incertidumbre, por eso, el día de la inauguración del abrazo de Maipú hubo un atentado con una bomba que destruyó parcialmente la obra... el boulevard tiene una lectura con un texto que se da, recorriéndolo de este a oeste; con espacios para los chicos...”. En: “Anexo de los monumentos del boulevard de la Avda. Rivadavia, fuente: Arquitecto Leandro Madueño”, Archivo Histórico Municipalidad de Comodoro Rivadavia.

[14] El ex Presidente Eduardo García me mostró los planos elaborado por un arquitecto reconocido de la ciudad, donde ellos proyectaron la edificación de un centro cultural donde se podrían vender comidas típicas y artesanías, no sólo de la colectividad chilena sino también de las del resto de la Federación de colectividades... Nota de campo, 19 de agosto de 2004.