Hemos recibido una carta de Madryn bajo este epígrafe, y firmado por el señor J. Poschke, á la que nos creemos en el deber de dar publicidad, al menos en su parte principal. Es evidente que nuestros vecinos del Puerto andan muy poco contentos, en varios respectos, con la reglamentación dé la vida pública en esa. Y igualmente claro es que nuestras páginas no deben prescindir de tentativas hacia reforma indicando la presencia de un espíritu cívico tan admirable.

Trata la epístola de la referencia de una ocupación seguida en ciertas casas públicas, cuya naturaleza es innecesario particularizar y cuya acción desenfrenada inflige graves perjuicios físicos al pueblo. El señor Poschke opina que para contrarrestar estos males es indispensable una sistemática inspección médica, y agrega que el costo de éste puede y debe ser satisfecho por vía de un impuesto fuerte sobre las casas referidas. Calcula él que la suma necesaria sería unos 250 pesos mensuales para un médico, con 150 más para farmacéutico.

La comunicación continúa en los términos siguientes:

“Total la erogación de pesos sería 400, cubierta con la percepción del impuesto de tales casas, la que se efectuaría exclusivamente á ese fin; y para bien público el personal sanitario atendería consultas gratuitas para todo pobre de solemnidad, y retribuidos por los que poseen bienes. Este es el sistema implantado en todas las ciudades de la república, y con particularidad en la de Buenos Aires, que en este concepto en cada cede á las mejores organizaciones europeas. Esto medida á le par que es poco onerosa para el tesoro nacional, sería de grandes seguridades para la población, que dejaría mirar con terror cualquier pequeña enfermedad declarada es sus hogares, la que generalmente se complica debido á la falta de asistencia médica inmediata".

Vista la creciente importancia de Puerto Madryn, y su carencia actual de un servicio sanitario que tanto necesita hoy, deseamos todo éxito á la iniciativa de nuestro correspondiente al efecto. Que es menester hacer algo en el asunto parece conclusión ineludible. El mismo vecindario ese juzgaría si sean ó no practicables las medidas especiales propuestas en la carta á la que acabamos de aludir.